sábado, 24 de diciembre de 2011

24/12/2011

-Te odio... -"Cállate."- Eres la persona más monstruosa que he conocido... de hecho no te mereces ni el apelativo de persona... -"¡¡¡Cierra el buzón!!!"- No sé cómo ha podido llegar a quererte siquiera... -"Hipócrita..."- ¿Acaso no vas a decirme nada?

No hubo respuesta.

-¡¡¡JODER!!! REACCIONA, ¡¡¡¡MALDITA SEA!!!!

La zarandeó de un lado a otro; pero ella no podía pronunciar sus pensamientos, su voz estaba apagada, sus ojos no dejaban de llorar y su cuerpo ya no era capaz de tenerse en pie. La soltó y cayó al suelo.

"Joder... ¿por qué no puedo reaccionar? ¿Qué me está pasando...?"
- Dí algo... lo que sea... -musitaba mientras él también comenzaba a llorar- ¡Por favor!
"Yo... no puedo... no sé... no..."

Entonces sonó su teléfono. Delcolgó y permaneció a la espera de ser capaz de pronunciar un mísero hola... pero seguía sin ser capaz de pronunciar palabra alguna. Al otro lado del teléfono se oía una voz:
- Sé que no quieres saber nada de mí; pero por lo menos me gustaría que me escuchases y poder decirte lo que pienso y siento y...

Ella decidió que no quería saber absolutamente nada más; pero tampoco sabía cómo conseguirlo. Alzó la vista, tiró el móvil, apartó al muchacho que estaba con ella y se dirigió a la azotea.

Atardecía. El firmamento se llenaba de una bella combinación de cálidos colores; esa iba a ser la manta que envolvería a la joven. Así pues, botella en mano, se sentía derrumbada, sin ánimo ni gana de moverse, simplemente quería beber hasta olvidar su propio nombre... no podía costarle mucho, siempre había sido vulnerable al alcohol.

"No se está tan mal. Supongo que, en realidad, lo único que necesito es estar sola."

Oyó una voz distante a la par que cercana; como si una persona allá a lo lejos estuviese gritándole algo y el mensaje llegase como si de un tierno susurro se tratase. Trató de levantarse para comprobar qué era aquel sonido; pero sus piernas le fallaron y cayó al suelo.
Volvió a intentarlo, sin éxito.
- ¿Necesitas ayuda?

Se sorprendió, derramó la botella y buscó al propietario de esas palabras; era la voz, de un joven. No estaba tan lejos como pensó; pero sí era mucho más tierna de lo que al comienzo le pareció...
- Tranquila, no voy a hacerte daño. Puedes fiarte de mí.

La observó detenidamente, en espera de una respuesta. Al comprobar que no hacía señal alguna, el joven decidió sentarse con ella y esperar.
La noche inundó el cielo y las estrellas acudieron a curiosear, la luna estaba demasiado ocupada escondiéndose del sol. Por fin, ella rompió el silencio:
- He perdido a la persona que me enseñó cómo vivir la vida... y aún no sé cuál es el final de la lección.
- Esta vida -dijo el joven mientras se quitaba su cazadora para arroparla-, no es más que un camino que llenamos de errores o, como prefiere decir la gente, experiencias cuya utilidad es redirigirnos al camino que debemos recorrer.
>>No tienes que preocuparte por lo que has perdido, ni por lo que te ha salido mal; sino que has de buscar tus errores, intentar enmendarlos y, tanto si se puede como si no, seguir adelante procurando no volver a vivir esas experiencias.
- ¿Tú dirías que, al final, todo irá bien?
-Sí. Porque al final, y sólo al final, las cosas se solucionan. Ahora has perdido a esa persona; pero lo que te enseñó sigue ahí y tú misma puedes decidir cómo acabar el libro que has comenzado a escribir... a fin de cuentas, eres la protagonista.

Se hizo el silencio, ninguno de los dos quería moverse del lugar. Ella comprendió que debía empezar a pensar en sí misma, a ser feliz, a perseguir sus sueños; pero, sobre todo, entendió que la tristeza no era buena compañía y sonrió tímidamente, él se percató de aquello y la abrazó, como promesa de que no iba a dejarla tirada... y nunca, nunca, faltó a su promesa muda.

Lady Yцϰєα

sábado, 2 de julio de 2011

02 - 07 - 11

Soy complicada, diferente, exigente, difícil de comprender y de tratar; lo sé y vivo con ello, a fin de cuentas, no me queda otra.

Tengo sólo diecinueve años y he aprendido tres verdades fundamentales sobre esta vida:

- Nada es eterno.

- La confianza se consigue luchando, no esperando.

- Todo tiene un precio, y no se paga necesariamente con dinero.

Realmente me paro a pensar las cosas demasiado, o eso me dicen a diario; quizá sea verdad, pero esto no es sino un defecto o virtud más que añadir a la lista de todo lo ya dicho. Se me permita o no ser sincera, hay algo que debo decir. Siempre, y como todos supongo, he querido ser capaz de dejarme llevar sin pensar ni mínimamente (cosa que, guste o no, hago siempre incluso en mis decisiones más impulsivas) y hacer cualquier cosa que mi cuerpo, mente y alma me pidan. Simplemente, concederles un pequeño capricho en compensación de todo el trato, bueno y malo, que me hayan dado y yo les haya hecho pasar, respectivamente.

Sí, sería genial… pero esa maldita voz de mi cabeza no me lo permite.
“Tienes que pararte un momento y mirar atentamente a tu alrededor. Si no consigues apreciar nada fuera de lo normal con tus ojos, ciérralos y deja que tu instinto te guíe. Escúchale atentamente… ¿Qué te dice? Hay un fallo muy evidente ahí fuera, ¿verdad? Pues no te quedes ahí como una boba y busca la solución al problema; si ahí ya consigues zanjar el asunto, entonces sigue y desmelénate.”

Pero las preguntas que yo siempre le hago a esa vocecita es:
“Vale, perfecto, ¿pero y si no consigo arreglarlo? ¿Vas a estar diciéndome constantemente lo mismo una y otra vez hasta que solucione todos los problemas que me rodean? ¿Crees que soy Dios y de este modo voy a arreglar todos los problemas del mundo? ¿Por qué no me dejas tranquila una maldita noche? ¿Por qué no permitir, mañana si eso, al destino que decida sobre qué me depara y, entonces, me aconsejas más descansada?”

Pero nunca me contesta. Sólo se dedica a seguir parloteando, como si mi opinión no le importase lo más mínimo y, lo que dice, fuese lo único que debiere hacer.


Lady Yцϰєα

domingo, 5 de junio de 2011

05 - 06 - 2011

Me miro al espejo, no me reconozco.

Hace tiempo que no veo ese algo que me hacía especial, por algán casual, ¿lo habré descuidado y dejado morir?
No, no puede estar muerto. Lo mas probable es que se haya escondido de todo y todos y esté esperando que todo esto pase para volver a ocupar el lugar que le corresponde en este universo tan poco coherente.

No contenta con ello, busco y busco, y me encuentro con que ese brillo que mis ojos intentan ocultar vanamente al resto del universo es cada vez más potente; me gusta, es escalofriantemente atractivo y terroríficamente inhumano.

Intento cogerla, y ella a mí también; pero, pese a nuestro empeño, no somos capaces de aguantarnos la una a la otra y, siendo conscientes de ello, nos dejamos caer en ese inmenso vacío que se esconde tras nuestro brillo...

Caemos, seguimos mirándonos, a cada segundo que pasa nos damos más y más cuenta de que las promesas que nos hicieron, las historias que nos contaron y las lágrimas que nos derramaron eran casi todas pequeños trozos de cristal, que sustituyeron por nuestra sangre, y que, ahora, recorren nuestras venas haciéndonos sufrir con todos y cada uno de los latidos de nuestro pequeño, frío y casi marchito corazón.

Ahí es cuando comienza la ira.

Ira hacia toda persona que compartió una promesa y sólo aportó mentiras y desilusiones; ira hacia todo ser que me hizo confiar en su palabra y sólo nos devolvió desilusión, miedo y aún más golpes...
Ira hacia quienes consiguieron resolver el laberinto que conducía desde el exterior hasta nuestro verdadero yo.

Entonces lo oigo:
"Sigue, mirándome, por favor, no cierres los ojos..."
Y yo, sin pensarlo siquiera, respondo como acto reflejo:
"No... no quiero cerrar los ojos, tengo miedo de que ya no estés cuando los abra ."

Ya por fin la caída cesa y tocamos tierra; miramos a nuestro alrededor y no sorprendemos del paisaje.
La luna nos observa con atención y las estrellas guían a las luciérnagas en su danza sobre el río que, de fondo, canta una melodía fluída, llena de vida, de esperanzas, de sueños...

Nos acercamos y, para nuestro asombro, descubrimos que sólo una se refleja en su agua cristalina; y, antes de saber quién de las dos es...

Despierto.


Mi cuerpo empapado, mi corazón agitado y mi mente exhausta por darse cuenta de que ya no sabe distinguir un sueño de la realidad...



Lady Yцϰєα

lunes, 2 de mayo de 2011

Pequeña reflexión.

Siento que mi alma me sugiere regresar a un estado apático, otra vez.
Algunos al pensar esto diréis "Ya le ha pasado algo a esta chica de nuevo...", y no os faltará razón.


Hay muchas cosas que puedo ignorar felizmente: los malos comentarios sin fundamento, las mentiras a "bajo" nivel, la pesada insistencia en sonsacar informacion irrelevante, la imbecilidad...
Pero no puedo ignorar que, día a día, voy perdiendo a gente y sé que no la voy a recuperar. Nunca.

Me duele saber que cada x tiempo, en alguna parte del mundo, otra persona parecida (o no) a mí pase por lo mismo: sintiéndose frustrada por, simplemente, tener que observar la situación que se desarrolla a su alrededor; por no poder consolarse al pasar por la pérdida de un ser querido; por tener que aguantar las lágrimas para que la gente procure no molestarla y, mientras, de fondo, en su mente, no querer dejar de pensar en la persona que se ha ido... y que no volverá.


He perdido a mucha gente de esta manera, y sé que ni soy la única, ni la que peor lo pasa; así mismo, también soy consciente de toda la gente que me queda por perder, como a todos, y eso, lo único que me hace cuestionarme es: ¿Qué sentido tiene todo esto?

Como seres humanos, nacemos, crecemos, nos alimentamos, nos relacionamos y fallecemos.
Está a la orden del día que eso es así; como suele decirse: Es ley de vida.

Pero todo ello implica que amamos, odiamos, disfrutamos, sufrimos, consentimos, prohibimos, afirmamos, negamos, etc.; a donde quiero llegar es a que, nos guste o no, no nos limitamos sólo a las cinco funciones vitales de todo animal.

Así mismo, debo reconocer la extraña capacidad de asimilación, planteamiento y reacción que tenemos ante las más que variadas situaciones del día a día; somos unos animales muy diferentes los unos de los otros y por tanto mis capacidades y las tuyas (quien quiera que seas) pueden ser perfectamente blanco y negro, sin lugar a dudas, o quizá sólo sea un tono más claro u oscuro de gris.


Todo cuanto deseo en momentos como este, es tener a mi lado a alguien que pueda borrar mis lágrimas y pintarme sonrisas en la cara...
Gracias por vuestro tiempo.



Lady Yцϰєα

miércoles, 20 de abril de 2011

So bittersweet...

Nada me alegra más que poder contemplar ese brillo en tus ojos bajo la luz lunar.

Quiero volver a abrazarte pronto, sin tener que mirar el puto reloj, preocuparme por la mano o la espalda o cualquier cosa más que no seamos tú y yo, en la noche y su bella oscuridad. Quiero, simplemente, abrazarte y no volverte a solar... mientras, seguiré a la espera, contando los momentos que quedan...


Y deseando volver a jugar con tu cadena...





Lady Yцϰєα


miércoles, 13 de abril de 2011

Afrontando miedos...

Tarde o temprano, es lo que todos debemos hacer.
No sé qué es lo que ha cambiado en mí estas dos últimas semanas; sólo sé que quiero afrontar todo aquello que me asusta; mostrarme tal como soy, con mis más, mis menos, mis virtudes y mis defectos.

Quiero ser capaz de, en nuestro próximo encuentro, mirarte a los ojos, abrazarte y dejarme querer por esa dulzura tuya, por ti, por todo cuanto eres en verdad. Quiero poder cogerte de la mano cuando tenga miedo y que me ayudes a enfrentarme a ello. Quiero poder liberarme lo que me ata y me ayudes a volver a sonreir como sólo tú sabes hacerlo.

Realmente, en esta ocasión, quiero, simplemente, dejarme llevar y no hacer tanto caso a la razón.


Doy gracias de haber podido acabar con esas putas dudas y por fin disfrutar un poco de lo que somos, tanto tú como yo.



Lady Yцϰєα

viernes, 8 de abril de 2011

Razón vs Intuición.

Hoy, por primera vez desde hace medio año; he tenido que separar a mi razón y a mi intuición.
¿El motivo?
Se estaban peleando dentro de mi ser.


Me encuentro ante un gran dilema: obtener lo que quiero sin pensar en las consecuencias o huir de ello para evitar un mal a varias personas. Estoy atascada, sin saber qué hacer. Por un lado mi razón me dice que me dé el capricho y disfrute de ello a mi manera y sin pensar en lo que vendrá después; sin embargo, mi intuición, que últimamente acierta demasiado, me dice que si me tiro a la piscina de golpe, me daré un golpe, romperé la piscina, demandaré al fabricante y demolerán el lugar con todo y todos cuanto haya dentro.

Por suerte, en esta ocasión, cuento con mi portátil, mi red wifi, mis cascos y toda una noche por delante para debatir sobre qué debo hacer y cómo llevarlo a cabo...

Deseadme suerte. La necesitaré.



Lady Yцϰєα


lunes, 4 de abril de 2011

No one can save me...

Por mucha ayuda que pueda o quiera pedir, nada ni nadie puede salvarme ya.

El por qué es muy simple, ya no queda nada que salvar.
Eso que todos intentáis alcanzar, eso que tanto os empeñáis en intentar reconstruir, eso que se supone que es lo que más humana me hace... ya no está.

Admito, por primera vez, que me duele pensar que he perdido aquello que, principalmente, me daba el título y condición de humana; pero, por otra parte, es una agradable sensación de libertad el poder decir que, aunque lo disimule, no tengo corazón.

Puedo afirmar con rotundidad que, en su día, sí lo tuve; pero aquella época ya pasó, y lo único que queda en mí, en lo más profundo de mi ser, es ese extraño brillo que no tiene mayor definición que la ya dicha: extraño brillo.

Mentiría si dijera que tengo la esperanza de que alguien, algún día, consiga reconstruir mi corazón, averiguar qué es ese brillo, elimine mis miedos y me enseñe cuanto desconozco o ya he olvidado...
Pero temo que ya perdí esa esperanza, como otras muchas cosas que no recuerdo qué eran.

Se puede decir que soy la chica de al lado; la que, por muchas cosas que tenga, no quiere ni puede encontrar a nadie con quien compartirlas en ese sentido; pero es capaz de ayudar a los demás a cargar con las suyas.



Lady Yцϰєα

sábado, 26 de marzo de 2011

26 - 03 - 11

Odio reconocer que, cuando te veo pasar, me quedo como una imbécil sin poder actuar. Detesto la forma con la que me quedo observando cómo te pierdes entre la multitud y me quedo vacía, con una expresión de indiferencia cuya función, única y exclusivamente, es la de ocultar lo que realmente siento: pena.

Desde que supe de tu existencia, lo único que mi instinto me pedía era verte, estar a tu lado y continuar esas conversaciones que nos cortaron... pero soy realista, sé que simplemente soy la chica de al lado; la que estará ahí si algún día me necesitases, la que escuchará todo cuanto tengas que decir... la que, pese a todo, nunca se olvidará de ti...

Y sí, soy consciente de mi gilipollez, de que nunca te darás cuenta de la realidad y que siempre que esté a tu lado tendré que aparentar que mi sonrisa forzada sea de verdad; pero aún así, puedo garantizarte que nunca más me verás llorar.


Admito estar pasando por una etapa muy difícil; por suerte, no estoy sola.
Sé que mis mejores apoyos leerán esto algún día, así que, por adelantado y retrasado: gracias chicos.



Lady Yцϰєα

miércoles, 16 de marzo de 2011

Lobo gris.

"Aquellos que son como tú, realmente no se permiten el lujo de mostrarse tal y como son, son criaturas que se esconden bajo la más dura e impenetrable de las corazas jamás vistas; y no es de extrañar, pues hay demasiada gente que los intenta cazar."

Si te sientes frágil, aunque no puedas más,
sigue luchando sin tregua... o te atraparán.
Lobo gris, escapa de aquellos que te quieran apresar,
eres demasiado valioso para rendirte ante los demás.


Pequeña e inocente criatura, deja de aullarle a la luna;
ahí no encontrarás las respuestas a tus preguntas.




Lady Yцϰєα


martes, 15 de marzo de 2011

Amar... ¿sinónimo de Amargura?

No hará ni un mes que oí de labios de un amigo las siguientes palabras:
"Amar es sinónimo de Amargura."
Hoy, por primera vez en verdadera profundidad, estoy meditando sobre ello.

Debo decir que, en parte, sí creo que pueda ser así.
Toda persona que ha amado o actualmente ama ha sufrido por ello; no se puede negar, es la pura verdad.
Aunque en una relación las cosas puedan ser más o menos fáciles, no dejan de tener cierto punto de dificultad; y dado que este mundo está regido por un relativo equilibrio, debo añadir que quien es feliz, también sufre; que quien ama, también odia; que quien demuestra valor, también es víctima de la cobardía, y etc.


Aunque debo admitir que, no tengo ni el más mínimo recuerdo de lo que realmente es amar; sé con certeza que fui feliz, pero también tuve momentos más dolorosos en aquella etapa; que luché con valor por aquello en lo que creía... y también me acobardé en determinados puntos por miedo a perder cuanto tenía.

Quizá, y sólo quizá, ahora mismo hubiese hecho las cosas de un modo diferente. No digo que habría cambiado cuanto pasó; pero sí la manera en que pasó, quizá porque de saber cuán grande hubiera sido el sufrimiento, habría hecho lo imposible por reducirlo mínimamente.
Pero eso es algo que nunca se sabrá. Como también dijo este gran amigo mío: "Lo pasado, pasado está; y de nada sirve darle vueltas... simplemente déjalo estar y echa un ojo de vez en cuando para no volver a fracasar."



Aunque sólo han pasado 5 meses desde que ocurrió aquello, y sé que es pronto para decir nada, una parte de mí no quiere volver a repetir una experiencia ni parecida por temor a repetir la mínima parte del dolor que sufrió servidora por culpa de tan bella (pero peligrosa) experiencia que es el amor.

Y sí, sé que soy joven, sé que tengo toda una vida por delante, sé que tengo que seguir luchando, sé que no puedo tirar por toalla por nada ni nadie y sé muchas más cosas que se supone que tengo que hacer o pensar; pero también debo decir que, después de una (por mínima que sea) mala experiencia, es muy difícil sacar de nuevo ese valor de cada uno y poner toda la carne en el asador.


Gracias por vuestro tiempo, espero habeos deleitado con mi pequeña reflexión.



Lady Yцϰєα


sábado, 5 de marzo de 2011

06 - 03 -2011

"Yunea...Yunea...Yunea..."
Todas las noches se repite la misma historia.

Me llamas, intento buscarte y te escondes entre las sombras que tú mismo pusiste ahi, me ciegas con tu voz, abrazas con tu alma y abandonas en medio de la nada...¿Qué es lo que quieres de mí? ¿Por qué narices me llamas si cuando acudo ya no estás?

Te oigo. Sí, alto y claro.
Cierro los ojos y confío en alcanzarte; pero sólo consigo dar vueltas en medio de una extraña, oscura y confortable soledad que me envuelve, absorbe y envenena a cada instante un poquito más...

Muéstrate. Da la cara de una vez.
Si eres capaz de guiar mi mente y mi alma, hazlo sin miedo; pero antes dame un nombre y enseñame un rostro, no te limites a susurrar mi nombre con esa tierna y suave voz con la que envuelves mi ser y me llevas por tan dulce camino de locura...


"Ya queda menos, mi Lady... ya queda menos para nuestro encuentro..."

Y una vez más, despierto sin saber cuando aparecerás.




Lady Yцϰєα


martes, 1 de marzo de 2011

02 - 03 - 2011

En cada corazón existe una luz y un lado lleno de oscuridad;
pero cuando se rompe ese corazón, ¿que es lo que puede quedar?



Después de mucho andar,
me he parado a observar el pasado
y, al ver el resultado,
no he podido mas y he roto a llorar.

Juré que jamás me rendiría en mi camino
y, hasta ahora, puedo decir que he cumplido;
pero una parte de mí empieza a pensar
que, realmente, no merece la pena continuar.

En mi pasado he visto y sufrido demasiada traición
y algunas lágrimas de alegría; pero sobre todo de dolor.
En mi futuro no veo nada que cambie a mejor,
sólo me cubre una niebla que no deja ver a mi corazón.

Esta fría noche algo terrible ha ocurrido,
donde quedaba mi poca comprensión y cariño,
antes se oían gritos de auxilio, miedo y agonía;
ahora sólo queda el odio de un acero que enfría.



Así pues, fue, por amor, preservada en el gélido acero,
la llama se apagó y la oscuridad se adueñó de sus pensamientos...



Lady Yцϰєα