miércoles, 22 de mayo de 2013

23 - 05 - 2013

"Todos los días te levantas, miras al espejo, sonríes a esa persona desconocida que se postra frente a ti y le dices optimista: hoy va a ser un día diferente."


¿Te suena esta situación?
A mí sí. Todos los días hago lomismo al levantarme de la cama, diría al despertarme; pero bendito insomnio... 


Siempre que hablo de este extraño hábito, la gente me mira raro y me pregunta si es cierto que hago esto diariamente. Sé que cuesta creerlo; pero así es, tengo rutinas tontas como ésta y otras aún más importantes como tomarme un pequeño desayuno para empezar bien el día o el de tomar cosas con azúcar cuando voy a ponerme a estudiar.

 A la gente le sorprende que alguien como yo tenga hábitos tan peculiares como el de cerrar los ojos y respirar hondo antes de empezar algo que considero importante o el de arañar mi piel cuando me siento impotente y no puedo hacer nada con respecto a una situación; pero, sin duda, la que más sorprende... es la de apartarme de alguien para que pueda ir tras lo que quiere.


Normalmente me dicen "¿pero tú crees que realmente será feliz apartándote y yendo tras ese objetivo?", francamente, en esos momentos, sólo sé contestar una cosa:
¿Para qué apartarme si puedo dejarles la vía libre?



Lo lógico sería pensar que, si realmente quieren que esté a su lado, en ningún momento se planteen la posibilidad de dejarme ir, independientemente de sus metas, sueños o deseos; que me vean como una aliada y no como una amenaza que les impida volar lejos.
Pero no entienden que el alzar el vuelo es necesario, incluso caerse cuando tratas de aprender al principio; pero, cuando por fin lo dominas y puedes volar lejos... si realmente hay algo que les merezca la pena atrás, no se irán sin llevarlo en su brújula.



Sé que a la mitad ni os interesa esto; pero no me importa alejarme de alguien si así va a ser feliz.
Lo he hecho previamente y, tarde o temprano, las personas de las que me aparto acaban volviendo a mí. No sé si es casualidad, desesperación o nobleza; pero siempre acaba pasando.

No me importa lo más minimo; a decir verdad, si esto pasa es por algún motivo, ¿no?



Hay gente que me odiará el resto de su vida, por motivos que quizá no sepan en totalidad qué los causó realmente; gente que me envidiará por haber sabido apreciar lo que ellos desecharon como si fuese un papel en sucio que ya no quieren usar; gente que me insultará porque no comparto sus métodos o ideas; gente que me despreciará porque no visto como ellos... Habrá de todo; así como este tipo de gente existirá siempre... también los habrá que me quieran y acepten por lo que soy:

Yo misma. 


No sé si debe preocuparme o no lo que opinen los demás; pero sé que no voy a empezar a cuestionármelo ahora.

Gracias por vuestro tiempo.


Lady Yцϰєα