Es cierto que ahora me encuentro en un punto complicado, que no tengo mucha voz ni voto para tomar ciertas decisiones y que, me guste o no, la gente no va a permitirme hacer lo que yo crea más correcto y apropiado para mí.
¿Su razón? Todo se ve mejor desde fuera de la pereza. Bien, personas del mundo que os creéis con derecho a decirme lo que tengo o no que hacer y a tomar mis decisiones... NO SOY UN PEZ, NO VIVO EN UNA PECERA NI TAMPOCO EN UN ACUARIO.
Y si aún tenéis dudas de cuanto digo, revisad esos cristalitos que hay a vuestros pies, así quizá os déis cuenta de que la "pecera" se ha roto y yo no estoy ahí, ni el agua; pero sí hallaréis esa "deliciosa comida" que vertíais y que nunca quise degustar.
Me he cansado de estar siempre a las espectativas ajenas, de tener que hacer mis motivientos en relación a lo que hagan los demás. Sí, me he cansado de todo lo que vosotros consideráis "bueno" para mí.
Si aún tenéis intención de seguir controlándome, la lleváis clara. Hoy he decidido que se acabó el haceos caso. No me quiero ir porque alguien me acose, no quiero temer la muerte porque a vosotros os parezca un mal irremediable, no quiero ser una muequita linda que repita todo lo que digáis... y, como no quiero, NO LO HARÉ.