Me dispuse a cometer locuras, aprovechar el poco tiempo que me quedaba de vacaciones para salir, estar con mis amigos, probar cosas nuevas que no se me hubiesen ocurrido de normal, etc...
El caso es que llegó la locura máxima: la típica locura de la que te advierten mil veces y, aunque sabes que tienen razón, la cometes sí o sí porque algo te dice que lo necesitas, que es algo vital para ti.
Y así fue.
No voy a dedicarme a contar la locura en cuestión, lo siento, lo de los cotilleos no es algo que me vaya en exceso, espero que lo comprendáis... pero sí diré que esa locura me llevó de pleno ante la persona más increíble que he conocido en mi vida.
Una persona que ya conocía de niña y de la que estuve separada durante doce años, alguien a quien apenas recordaba; pero que, en muy poco tiempo, consiguió un puesto imposible de olvidar...
Un ángel que me ayudó a ser la persona que siempre quise volver a ser.
Después de mucho tiempo, me recordó cosas que había olvidado y me enseñó otras tantas nuevas que no creí que pudieren ser realmente; jugamos al mirar la vista atrás y ambos ganamos:
Yo, su sonrisa; él, mi corazón.
A día de hoy puedo decir que, casi un año después, sigo enamorada de esta persona y cada día que pasa este sentimiento es más fuerte y más bello.
Después de conocer a esta persona (y de tenerla a mi lado fielmente durante casi un año), puedo decir muchas cosas; pero las verdaderamente importantes y, por tanto, las tres únicas que voy a decir son las siguientes:
He vivido engañada entre falsas promesas de muchas personas. Y no me refiero sólo a "amorosamente" hablando.
Siempre que una persona me ha pedido confianza se la he dado. Y la mayoría de las veces ni se la merecía.
Mi forma de ser tuvo que guardarse bajo candado, al igual que mi forma de pensar; la envidia es muy mala y los hay que no aceptan que haya independencia a la hora de opinar.
Y aquí acabo con mi pequeña reflexión:
Hoy puedo decir que me da igual haber aguantado todo lo que me ha tocado y que no tengo (ni quiero tampoco) por qué callarme nada; aunque mi felicidad y sinceridad puedan joder a más de uno.
Gracias por vuestro tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario